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PESO DEL FUTURO EN SUS HOMBROS

25 may 2024
3 min de lectura

Actualizado: 13 jun 2024

En los últimos 5 años, el 32,3% de la población joven sufre de problemas de estrés y tensión por motivos académicos y laborales. Entre las distintas causales, la principal reside en la responsabilidad de sacar adelante a su familia. Pero, ¿de dónde procede este conflicto?



En comparación al 2019, los niveles de problemas de salud mental incrementaron en un 19,7%. Principalmente en personas entre 17 y 28 años, edad en la cuál un peruano desarrolla su etapa universitaria, además de sus prácticas profesionales. Sin embargo, lo que cualquiera podría pensar que es normal para su edad, realmente no lo es.


Y es que la realidad de muchos estudiantes no solo es centrarse en acabar concluir su formación o trabajar en su rubro. En promedio, 4 de cada 10 estudiantes trabajan para pagarse la carrera y 7 de cada 10 por apoyar en casa en servicios básicos. Es por ello que la presión por no tropezar, y también conseguir resultados en poco tiempo, termina por sobrecargar a los alumnos causándoles enfermedades psicológicas y físicas.


Tal cual como el caso de Luciana Loayza, estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Tecnológica del Perú (UTP). “El estrés me consumió hasta un punto en el que me dio parálisis facial. Con todos los trabajos de la universidad y los problemas personales que pasé, acabé retirándome del ciclo.”


Así mismo, en una encuesta realizada a 15 estudiantes inmigrantes de provincia, el 70% coincide en que la sensación de no decepcionar a su familia es el problema central. El sentir de que son la apuesta, o la inversión, por conseguir un futuro mejor los carcome por dentro. Ocasionando un desequilibrio en su salud mental.


El mañana es ahora


Así como la frase “los jóvenes son el futuro del país” es la frase más repetida por los adultos o adultos mayores. También es la excusa perfecta para quiénes no desean hacerse responsables de las malas decisiones que toman y que, en cambio, se las encargan a los que vendrán después.

 

Basta con conocer que, según el Ministerio de Educación (Minedu), hay 22 jóvenes de 100, entre los 17 y 18 años, que no logran culminar su educación secundaria. Y que son aproximadamente 2 millones de niños y adolescentes, entre los 9 y 14 años, que están trabajando en las calles para entender la gravedad del asunto.

Según el docente de la Universidad Científica del Sur y filósofo, Juan Carlos Bustamante, la frase mencionada carece de veracidad puesto que no se puede construir un futuro estable con un presente fácilmente quebrantable, sin cimientos educativos y con escasez de valores. “Para encaminar el futuro debemos arreglar nuestro presente, y hacerlo, hay que reconocer los errores del pasado. El problema de la población está en que tapan el pasado y se desentienden del mismo… Y ahí tienes, por ejemplo, a los padres de familia y su tabú con hablar de la época del terrorismo.” Señaló el entrevistado.

 

Sociedad deshumanizada


En la actualidad, el mercado laboral exige al trabajador cumplir con funciones que ni siquiera le competen y que, en caso de no lograrlo, es retirado por otro que sí esté en la disposición de hacerlo. Así dejan de lado la salud física y psicológica del empleado, a quién hipócritamente se le denomina como “colaborador”.

Y es que resulta absurdo pensar que este apodo es verídico cuando el 70% de los jóvenes recién egresados, que en 2019 sufrían de explotación laboral, incrementó en un 8% hasta la actualidad. Con condiciones de trabajo deplorables y un sueldo equivalente al desempeño que ellos realizan para la empresa. Ello resulta sencillo de realizar gracias al poco conocimiento que se tienen sobre los derechos laborales y a la facilidad con la que evaden a la justicia.  


 


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