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DESERCIÓN PULPIN INDISCRIMINADA

4 jun 2024
3 min de lectura

Actualizado: 13 jun 2024

En 2020, la tasa de deserción universitaria contaba con un 18%. Hoy, 4 años más tarde, el 42% de alumnos no culminan con sus estudios superiores, teniendo como principal causante a la mala elección en la carrera a estudiar.



Suena a locura pensar que un adolescente, que acaba de cumplir sus 15 o 16 años, decidirá el rumbo que tomará el resto de su vida mediante la carrera que elija estudiar. Pues esa es la situación en 80 de cada 100 jóvenes que acaban su educación secundaria en Perú.


Según el Dr. Gustavo Kato, vicerrector de la Universidad Privada del Norte (UPN), entre el 15% y el 25% de estudiantes que deciden retirarse de la universidad se encuentran entre el primer y el segundo ciclo. Así mismo, aclara que los principales problemas a los que se ven expuestos es el poco conocimiento que tuvieron sobre su carrera o el darse cuenta de que no era su verdadera vocación.


Eso solo deja expuesto que en más del 40% de los casos, los jóvenes no se encuentran en la capacidad de elegir la profesión ideal para sus habilidades. Viendo afectado su tiempo, economía y retrasando el desarrollo de sus aspiraciones, lo que provoca un estancamiento en la vida de millones de jóvenes.


Sin embargo, estos casos comienzan a justificarse cuando se aprecia el poco interés de los colegios en guiar correctamente a sus alumnos. Porque si su única acción es llevarlos a una feria de universidades, de vez en cuando, o realizar tests de vocación improvisados, no es de sorprenderse que se equivoquen en la elección.


“En el colegio me recomendaban estudiar arquitectura porque era buena con los números. Eso siempre decían los tests. Al final, luego de 2 años, me retiré de la carrera y me cambié… Creo que, si realizaran correctamente estas evaluaciones, no hubiera perdido tanto tiempo” afirmó Lizet Cáceres, estudiante de psicología.

La desinformación también es un factor dañino para quiénes ingresan con expectativas falsas a una carrera. La toma de decisiones apresurada puede conllevar a un golpe de realidad duro para el estudiante, quién ve con frustración que existen materias y especializaciones con las que él, o ella, no simpatizan.

 

El colegio amigo


Según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el grupo de mayor asistencia a la universidad comienza a partir de los 15 años. Lo que empalma con el 4to o 5to año de secundaria, haciendo que la responsabilidad en ayudarlo a tomar una decisión recae en la escuela.


Si bien, existen eventos donde los propios estudiantes se reúnen con módulos de atención de distintas universidades. Resulta ilógico pensar que es razonable cargar a un adolescente con tanta información llena de tecnicismos y palabras desconocidas para su vocabulario.

Es por ello, los colegios están en la obligación de brindar estas ferias con un enfoque distinto. Conversar previamente con cada alumno, para conocer sus intereses, y llevarlo al sector que más cercanía tiene con lo que él desea.


Del mismo modo, ofrecer estas interacciones, junto con los padres, puede facilitar la comunicación entre ellos y los representantes. Debido a que serán sus apoderados quiénes se encarguen de las preguntas sobre mensualidades, becas u otras cosas relacionadas.

También los tests vocacionales deben ser generados por profesionales capacitados y no por cualquier profesor de la institución educativa. Esto con el fin de aproximar el resultado a uno que vaya acorde a las habilidades del joven.

 

Decisiones con tiempo


Si el estudiante está en la obligación de elegir qué carrera estudiar a temprana edad, entonces que lo haga con 2 o 3 años de anticipación y no a puertas de acabar la etapa de educación básica. Según Magnolia Chávez profesora de lenguaje indica que se debería implementar conversatorios, charlas, visitas a universidad, entre otros. Esas son algunas opciones que considerar.


Para que esos más de 900.000 mil estudiantes que abandonan la carrera, anualmente, sean menos, es importante que tomen conciencia desde el tercer año de la secundaria. Para no perjudicar, exponiéndolo al error por la necesidad de tomar una decisión rápida.


Ya que los cambios son muy bruscos y, lo que un día anhelan con toda el alma, al día siguiente lo pierden y deciden brindarle su atención a otra muy distinta. Evitando así que sean más de 6 las carreras con más estudiantes arrepentidos.


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